La Iglesia de Santo Domingo de Soria acogió el pasado 18 de abril una Eucaristía por el eterno descanso del Padre Franciscano, Francisco Jimeno Martínez, presidido por el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, en el cual destacó su vida marcada por la sencillez, la cercanía y el servicio, propias del carisma franciscano.
En su homilía, subrayó la profunda huella que el religioso dejó en la diócesis a través de su ministerio sacerdotal, especialmente en el acompañamiento a comunidades religiosas, su dedicación a la vida consagrada y su cercanía a numerosos fieles y grupos eclesiales. Recordó también su estilo de predicación, caracterizado por la claridad, la sencillez y la capacidad de llegar al corazón.
Asimismo, puso de relieve su humildad, su espíritu franciscano y su fidelidad hasta el final, destacando que permaneció unido a la Eucaristía y a la vida comunitaria hasta los últimos días de su vida. Finalmente, invitó a los presentes a vivir con esperanza cristiana este momento, confiando en que una vida entregada no se pierde y que el Señor acoge a quienes le han servido con fidelidad.
El P. Paco nació en Soria el 28 de mayo de 1935. A los 12 años ingresó en el Seminario franciscano de Aránzazu y realizados los estudios eclesiásticos en Olite (Navarra) y en Aránzazu (Guipúzcoa) profesó solemnemente en la Orden Franciscana. Fue ordenado sacerdote el 10 de julio de 1960. En el ejercicio de su ministerio tuvo como destinos: Santo Toribio de Liébana, Burgos, tres años en Soria como P. Guardián, Valladolid, Trillo y nuevamente Burgos.
Desde el año 1984 estuvo de nuevo en Soria desempeñando su labor en el convento de San Francisco y siendo además asistente religioso de la Federación de Cantabria de las monjas concepcionistas franciscanas, delegado diocesano para la Vida Consagrada, Capellán de las hermanas clarisas de Soria y vicepresidente de la CONFER diocesana. Desde el año 1999 hasta el año 2020 fue también Capellán de la Cofradía del Ecce Homo de Soria, siendo pregonero de la Semana Santa de soriana en el año 2018.
En el año 2020, tras el cierre del Convento de PP. Franciscanos de Soria, fue destinado a Valladolid y posteriormente a Bermeo donde falleció el pasado 10 de abril.










