El sábado 21 de marzo, la Adoración Nocturna Femenina de la Diócesis (ANFE) celebró su asamblea anual a la que asistieron prácticamente la totalidad de las adoradoras. La mañana comenzó con el rezo de laudes, a continuación, se dio
El centro de la jornada fue la Eucaristía presidida por el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, y concelebrada por el consiliario Alberto de Miguel Machín. En Administrador Diocesano predicó una homilía centrada en la actitud de fe ante Jesucristo y el valor de la adoración eucarística.
A partir de las lecturas proclamadas, destacó la incomprensión y división que suscita Jesús, tanto en el Evangelio como en la actualidad, subrayando que Dios actúa desde la humildad y la mansedumbre, lejos de las expectativas humanas. En este sentido, evocó la figura del “cordero manso” del profeta Jeremías como anticipación del estilo de Cristo, que responde al rechazo con amor y fidelidad.
El Administrador diocesano puso en valor la vocación de las adoradoras nocturnas, señalando que, frente a un mundo que discute sobre Dios, ellas optan por permanecer en silencio ante Él. Definió la adoración como una forma privilegiada de encuentro con Cristo, que sostiene la fe de la Iglesia e intercede por el mundo desde la discreción y la entrega.





























