La Casa diocesana acogió el miércoles, 14 de octubre, la primera sesión de la formación permanente del clero del curso pastoral 2026-2027. El encuentro, convocado por el Administrador diocesano, Gabriel-Ángel Rodríguez Millán, dedicado, de forma excepcional, a cuestiones prácticas relacionadas con la gestión económica de las parroquias.
En la primera parte participaban también los laicos que colaboran habitualmente en la gestión económica parroquial. Sacerdotes y colaboradores podían conocer un nuevo programa informático, diseñado y presentado por Pedro Martínez, que busca facilitar el trabajo, reforzar la transparencia y aportar mayor claridad a las cuentas de las parroquias.
La herramienta mantiene los criterios de gestión anteriores, pero permite avanzar desde la hoja de cuentas utilizada hasta ahora hacia un programa que incorpora nuevas funciones. Entre ellas destacan la conciliación de cuentas y la diferenciación entre la cuenta de resultados y el balance de situación, que ayudan a conocer con más precisión la realidad económica de cada parroquia.
La presentación incluía una demostración práctica del programa, cuyo manejo busca combinar la sencillez con el rigor necesario para una administración responsable. Al tratarse de una herramienta abierta todavía a mejoras antes de su implantación, los asistentes tenían ocasión de plantear dudas y formular sugerencias. La experiencia de quienes llevan las cuentas parroquiales constituye una aportación valiosa para adecuar el programa a las necesidades concretas de las comunidades.
Tras el turno de preguntas, se anunciaba una próxima sesión formativa para profundizar en su utilización. El encuentro contemplaba, después de una pausa para el café, una segunda parte reservada a los sacerdotes, dedicada a otras cuestiones de interés para las parroquias y la vida diocesana.


















