El domingo 27 de septiembre, la Parroquia del Espíritu Santo de Camaretas acogió la celebración diocesana de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado. A las 13h, el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, presidió la Eucaristía acompañado del párroco de la localidad, Ángel Hernández Ayllón; a continuación, en los salones parroquiales, los delegados diocesanos organizaron un encuentro entre todos los asistentes con el objetivo de fomentar la integración social y el respeto mutuo, creando una convivencia intercultural armoniosa y promoviendo el intercambio de experiencias.
En su homilía, el Administrador diocesano centró la reflexión en la llamada del Evangelio a una conversión que no se quede en palabras, sino que se traduzca en la vida. A partir de la parábola de los dos hijos y de la invitación de san Pablo a tener “los sentimientos propios de Cristo Jesús”, recordó que la fe verdadera lleva a salir de uno mismo, servir y reconocer la dignidad del otro. Invitó especialmente a no contemplar a los inmigrantes como cifras o problemas, sino como personas concretas que reclaman una mirada cristiana de acogida, cuidado y fraternidad, con particular atención a los menores.
El Papa León XIV nos invitó en esta jornada a fijar nuestra mirada en el corazón mismo del evangelio a través del lema: «Incluso uno solo de estos pequeños». Con estas palabras de Jesús, la Iglesia pone en el centro de nuestra oración y compromiso el rostro más vulnerable de la movilidad humana: los niños y niñas adolescentes migrantes, especialmente aquellos menores no acompañados.














