La Delegación de pastoral de la salud y tercera edad organizó el viernes día 20 una charla testimonio bajo el título «Amar y acompañar el dolor de un hijo hasta el final de la vida». Impartida por Marta Enríquez, en el contexto de la Jornada del enfermo, fue un testimonio, vivido en primera persona, con la enfermedad y muerte de su hija, dando a la palabra “Compasión”, el tono que merece: “Amar con- Pasión hasta el último suspiro”, aunque duela.
La delegada Montserrat Ballesteros cuenta como a menudo hemos mal interpretado la palabra “Compasión”, dándole un tono caduco y poco vital; sin embargo, el Papa León, hombre de muchas vivencias humanas en el sufrimiento y de gran espiritualidad, ha querido matizar este término, basándose en la parábola del Samaritano. Porque la Compasión es “amar llevando el dolor del otro”.
Dice el Santo Padre, que el atender a un enfermo es un regalo en el encuentro mismo con quien sufre, para dar alegría, cercanía y presencia. Porque vivimos en una sociedad de lo inmediato y no podemos pasar de largo ante el sufrimiento del otro, sino que debemos mostrar misericordia, ante la misión compartida de cuidar y amar, siempre movidos por el Amor a Dios, para encontrarnos con nosotros mismos y con el hermano.














