Al mediodía del Miércoles Santo, la Iglesia que peregrina en Osma-Soria celebró la Santa Misa Crismal en la Catedral de El Burgo de Osma. La solemne concelebración eucarística estuvo presidida por el Obispo Emérito de Sigüenza-Guadalajara, D. Atilano Rodríguez Martínez; con él concelebró el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, la mayor parte del presbiterio diocesano y el Prior del Monasterio de Santa María de Huerta.
Antes de la Santa Misa, a las once de la mañana, los sacerdotes estaban convocados a participar en la celebración del Sacramento de la reconciliación que ha presidido el Delegado Episcopal para el Clero, Mario Muñoz Barranco, en la Capilla de Santo Domingo del Seminario diocesano.
Al término de la celebración eucarística, todos los presentes compartieron la comida de fraternidad en los comedores del Seminario diocesano.
¿Qué es la Misa Crismal?
La Misa Crismal, que el Obispo celebra con su presbiterio, y dentro de la cual consagra el santo crisma (la palabra crisma proviene de latín chrisma, que significa unción) y bendice los demás óleos, es una profunda manifestación de comunión de los presbíteros con el propio Obispo. Con el santo crisma consagrado por el Obispo, se ungen los recién bautizados, los confirmados son sellados, y se ungen las manos de los presbíteros, la cabeza de los Obispos, y la iglesia y los altares en su dedicación. Con el óleo de los catecúmenos, éstos se preparan y disponen al Bautismo. Con el óleo de los enfermos, éstos reciben el alivio en su debilidad.




















