En la mañana del 11 de julio, el Administrador Diocesano de la Diócesis de Osma-Soria, Gabriel Ángel Rodriguez Millán, presidió la profesión solemne de la Hermana María del Carmen de San José en el Monasterio de las MM. Carmelitas de El Burgo de Osma.
La joven profesa, de origen hispanoamericano, más concretamente de Perú, emitió los votos solemnes según la Regla de Santa Teresa de Jesús en la celebración de la Eucaristía que dio comienzo a las diez de la mañana.
Acompañada de todas las hermanas de la Comunidad de MM. Carmelitas, así como de un grupo de sacerdotes y numerosos fieles, la nueva profesa ha prometido obediencia, castidad y pobreza según la Regla primitiva de la Orden de Carmelitas hasta la muerte.
El Administrador diocesano, en su homilía, presentó la profesión solemne como la culminación de una historia de amor entre Dios y la persona llamada, destacando que toda vocación nace de la iniciativa del Señor y encuentra su respuesta en un «sí» confiado y definitivo. A la luz de las lecturas proclamadas, recordó la figura de Abrahán como modelo de quien se pone en camino fiándose de Dios, subrayó que la vida contemplativa es un signo elocuente de que el amor y la oración sostienen silenciosamente a la Iglesia y al mundo, y afirmó que la verdadera fecundidad no se mide por los criterios de la eficacia, sino por la fidelidad al querer de Dios. Dirigiéndose a la profesa, la animó a permanecer siempre en el corazón de la Iglesia desde el carisma del Carmelo, dejándose sostener por Cristo, en quien se encuentra el verdadero descanso y la plenitud de la vida.
















