El sábado, día 17 de mayo, el Arciprestazgo de Pinares celebró Jubileo en la ermita de la Blanca. El Vicario General, Gabriel Ángel Rodríguez, presidió la celebración eucarística y en su homilía recordó que “los santuarios guardan la memoria del pueblo fiel que, en medio de sus preocupaciones, no se cansa de buscar la fuente de agua viva donde refrescar su esperanza”. También insistió en cómo “el año jubilar nos invita a reconocer los signos de los tiempos, es decir, aquellas situaciones que hemos de atender especialmente para vivir nuestra fe de un modo encarnado, llevando allí la luz del Evangelio”; y se refirió específicamente a algunas situaciones que no nos pueden dejar indiferentes: la tragedia de la guerra, la pérdida del deseo de transmitir la vida, la situación de los presos, los enfermos, los migrantes, los ancianos, los pobres y, particularmente, los jóvenes que son la alegría y la esperanza de la Iglesia y del mundo. Animó a los fieles a vivir el año jubilar, con la sabiduría y la fortaleza del Evangelio, como una ocasión para asumir estos signos y realidades que nos interpelan.






