El día 15 de febrero, la Parroquia de Santa María La Mayor de Soria, acogió la Eucaristía que clausuraba la Semana del Matrimonio y que fue presidida por el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán. En su homilía, subrayó que la vocación matrimonial, como toda vida cristiana, es una respuesta libre a la llamada de Dios y se sostiene no tanto en los sentimientos iniciales como en la decisión diaria de amar, escuchar, perdonar y permanecer fieles.
A la luz del Evangelio, invitó a los esposos a cuidar el amor desde el corazón, recordando que las crisis suelen gestarse en pequeños descuidos, silencios y distancias no afrontadas. Destacó también el valor contracultural del matrimonio cristiano en una sociedad marcada por lo provisional, presentándolo como vocación y camino de santificación, sostenido por la gracia de Dios y acompañado por la Iglesia a través de iniciativas como el Proyecto Amor Conyugal.
El Administrador diocesano agradeció el testimonio de tantos matrimonios que viven la fidelidad en lo cotidiano (en la educación de los hijos, las dificultades y el cuidado mutuo) y dirigió una palabra de esperanza a quienes atraviesan momentos de dificultad, recordando que siempre es posible recomenzar. La celebración concluyó con un reconocimiento a la Delegación diocesana de Familia y Vida y a los equipos y matrimonios que han hecho posible esta semana dedicada a promover y acompañar la belleza del amor conyugal.




















