El día 15 de mayo, la parroquia de Santa María La Mayor de Soria acogió la confirmación de 11 jóvenes por la imposición de manos y la unción del Santo Crisma de manos del Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán. Todos los confirmandos participaron durante los dos últimos cursos pastorales en las catequesis y convivencias parroquiales.
El Administrador diocesano, en su homilía, animó a los jóvenes a descubrir la acción del Espíritu Santo como una fuerza capaz de transformar la vida y de dar sentido profundo a la existencia.
Partiendo de las lecturas, recordó que el Espíritu Santo no es “algo abstracto”, sino la presencia de Dios que sostiene, impulsa y acompaña en medio de las dificultades, igual que ocurrió con los discípulos encerrados por miedo antes de recibir el Espíritu. Subrayó que el Espíritu “enciende por dentro”, da valentía y ayuda a hablar el lenguaje del cariño, de la comprensión y de la esperanza.
Dirigiéndose especialmente a los confirmandos, destacó que cada persona es única y posee dones concretos recibidos de Dios para ponerlos al servicio de los demás, insistiendo en que la Confirmación no es el final del camino cristiano, sino el comienzo de una fe más personal y madura. En este sentido, les invitó a vivir su fe con naturalidad, sin miedo ni vergüenza, siendo testigos de Cristo en la vida cotidiana.
Finalmente, el Administrador diocesano animó a los jóvenes a dejarse guiar por el Espíritu Santo, “con fuego en el corazón y viento en las alas”, recordando que el mundo necesita personas auténticas, capaces de llevar esperanza, luz y cercanía allí donde viven.






