El día 14 de marzo, la Cofradía del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo de Almazán, celebró el 350 aniversario de su creación, siendo la firma de aprobación de las primeras reglas el 18 de marzo de 1676.
Los actos arrancaron a las 12h con una procesión con el Santo Sepulcro y el Cristo Resucitado que partieron de la Ermita de Jesús Nazareno y de la Iglesia de San Pedro, para juntarse en la Plaza Mayor de la localidad y culminar en la Iglesia de Santa María de Calatañazor donde tuvo lugar la Eucaristía presidida por el Administrador Diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán y concelebrada por los párrocos de la localidad, D. José María de Miguel y D. Álvaro Chávez. En su homilía, el Administrador diocesano recordó que la Cofradía del Santo Entierro, al celebrar sus 350 años de historia, está llamada no sólo a conservar una tradición, sino a custodiar y anunciar el misterio de Cristo muerto y resucitado. Señaló que la espiritualidad de la cofradía se expresa en tres actitudes fundamentales: contemplar el dolor redentor de Cristo, aprender el arte cristiano del cuidado y vivir el silencio del sepulcro como espacio de esperanza. Finalmente, invitó a los cofrades a que este aniversario sea también una llamada a renovar la fe, la fraternidad y el servicio, para seguir siendo en el pueblo un signo creíble de la esperanza de la Resurrección.
Por la tarde, tuvo lugar la XVI edición de la “Exaltación del tambor, la corneta y el bombo Villa de Almazán” que organiza la Cofradía de la Vera Cruz y que contó con la participación de doce Asociaciones Musicales de diferentes Cofradías.







