Del 6 al 8 de marzo tuvo lugar en el Seminario diocesano el segundo retiro de Bartimeo que se celebra en la diócesis. En esta ocasión participaron 38 jóvenes de entre 16 y 19 años, llegados de diferentes parroquias de Soria capital, Ágreda, Ólvega, Almazán, El Burgo de Osma y otras. Además, ayudaron en la organización más de 50 servidores, entre jóvenes y adultos. También participaron varios sacerdotes.
El retiro concluyó el domingo a las cinco de la tarde con la celebración de la Eucaristía presidida por el Administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán, y con la participación de numerosos familiares y amigos. En su homilía, el Administrador diocesano invitó a los jóvenes a reconocer la “sed” profunda que muchas veces experimenta el corazón humano, una sed de sentido, de verdad y de amor que no se sacia con el ruido, las distracciones o las redes sociales. A partir del encuentro de Jesús con la samaritana, les recordó que sólo Cristo puede ofrecer el “agua viva” que llena la vida y da esperanza. También les animó a conservar lo vivido durante el retiro y a volver siempre a ese “pozo” del encuentro con el Señor (en la oración, la Eucaristía o el silencio) cuando aparezcan el vacío o la duda.






