Diócesis de Osma-Soria

Carta del Obispo

LA IGLESIA ES LA FAMILIA DE TODOS
(Día de la Iglesia Diocesana)

Octubre de 2020

Queridos hermanos:

El domingo 8 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Este año se hace hincapié en  que la Iglesia es la familia de todos. La propia liturgia de la Iglesia, durante la celebración de la Eucaristía llama a la Iglesia “familia santa”  y pide a Dios Padre que “atienda los deseos y súplicas de esta familia que has congregado en tu presencia”.

Familia e Iglesia están estrechamente unidas, como así nos lo ha manifestado el Papa Francisco al recordarnos que “la Iglesia es una familia espiritual y la familia es una pequeña iglesia… podríamos decir que son dos lugares donde se realiza esa comunión de amor que encuentra su fuente última en el mismo Dios”. El Santo Padre, desde la Plaza de San Pedro, decía: “Esta mañana reflexionamos sobre la íntima relación que hay entre la familia y la comunidad cristiana: la Iglesia es una familia espiritual, casa de los que creen en Jesús y viven según sus enseñanzas, y la familia, una pequeña Iglesia doméstica, escuela de amor a Dios y al prójimo”. (Roma, 08/09/2015).

Si la Iglesia Universal es considerada una familia, también lo es la Diócesis, ya que se trata de una porción del Pueblo de Dios en la que está presente y actúa toda la Iglesia de Cristo. La familia está formada por cada uno de sus miembros, y si falta uno de ellos, por simple que esto parezca, el resto de la familia se resiente. Esta situación la podemos aplicar directamente a nuestra Diócesis en estos momentos que estamos viviendo: muchos de los que han sufrido la pandemia de la  COVID -19 han sido personas mayores, débiles y vulnerables…  que nos han abandonado. El hueco que deja cada uno, es una ausencia que nos causa hondo dolor y tristeza. Porque formamos la familia diocesana donde todos  somos amados por Dios Padre, vivimos como hermanos y cada uno aporta sus dones y sus cualidades.

El lema de este año para este día es: “Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo. Con tu tiempo, tus cualidades, tu apoyo económico y tu oración. Somos Iglesia 24/7”. Este lema nos ayuda a profundizar en nuestro sentido de pertenencia, colaboración y participación en nuestra Iglesia Diocesana. Son momentos duros y complicados, qué duda cabe, pero la labor de la Iglesia no descansa: nuestras manos son las manos de la Iglesia en acción; nuestra oración es la oración de la Iglesia por aquellos que más sufren; nuestras acciones solidarias son la compañía y la ayuda económica que ofrece la Iglesia a aquellos que más lo necesitan. En definitiva, lo que nosotros hagamos por nuestros hermanos, es la Iglesia misma la que lo está haciendo. Y todo lo que hacemos por los demás, lo hacemos no por obligación, sino porque sabemos que tenemos un Padre común que nos hace hermanos de todos.

¡Cómo hemos de valorar y apreciar nuestra condición de diocesanos, hijos de la Iglesia, miembros de esta familia espiritual de Osma-Soria! Los lazos que nos unen, y que surgieron en el Bautismo, no son los lazos de sangre, como en la familia natural, sino que son unos lazos aún más fuertes. Son los lazos que nos da el sabernos hijos de un mismo Padre. De esta manera, si la Diócesis la formamos todos, darla a conocer nos corresponde a todos. Amarla, nos corresponde a todos. Conocer su historia, mantener sus costumbres y sus valores, también nos corresponde a todos. Y por supuesto, colaborar en su sostenimiento, es también cosa de todos.

He podido comprobar, de primera mano, el gran compromiso de la Iglesia soriana con aquellas personas más necesitadas. La Cáritas Diocesana y las parroquiales, así como el Fondo de Solidaridad  Diocesano son una muestra más de todo lo que nuestra Diócesis hace por aquellos sorianos que más lo necesitan en estos momentos de dificultad. Y esta acción solidaria, puede llevarse a cabo gracias a la ayuda de todos. Por eso, queridos diocesanos, os doy las gracias. Gracias por vuestra generosidad económica, por vuestra entrega personal, por vuestro compromiso con los más necesitados… Nuestro Padre que ve en lo secreto, os lo recompensará.  Y además os quiero pedir que os sintáis orgullosos de vuestra pertenencia a esta iglesia particular que peregrina en Osma-Soria. Una Iglesia rica en tradiciones, en historia, en valores y en virtudes que la han hecho grande.

Que la Virgen, nuestra Madre santísima, nos acoja con su manto de Madre, y nos haga sentirnos unidos y firmes en la fe, nos haga estrechar los lazos de hermanos y nos haga sentirnos miembros de una gran familia de cristianos de Soria. A Ella nos encomendamos y ponemos a toda la Diócesis bajo su amparo y protección.

Con mi afecto y bendición,



† Abilio Martínez Varea
Obispo de Osma-Soria