Diócesis de Osma-Soria

Carta del Obispo

Salid a los caminos en comunión

7 de octubre de 2018

Queridos diocesanos:

Iniciamos un nuevo curso pastoral en el que se nos plantean unos retos apasionantes. Y lo iniciamos pidiendo al Señor su ayuda tal como lo expresa la oración que rezamos en Laudes: “Que tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti, como a su fin”. Que todo lo que hagamos sea para gloria de Dios y para el bien de nuestros hermanos y hermanas que viven en nuestra Diócesis de Osma-Soria, tan necesitada del amor de Dios expresado en nuestras palabras y nuestras obras.

Durante el año pasado hemos elaborado sinodalmente el Plan diocesano de pastoral para los próximos cuatro años (2018-2022) con el sugerente lema “Salid a los caminos y llenad la vida de…” y con un objetivo general que dice: “Ser evangelizados para vivir comunitariamente la fe en Jesucristo y evangelizar con alegría y esperanza”. Como veis es un reto para la Diócesis: anunciar a Jesucristo con palabras que sean refrendadas por el testimonio. Son momentos difíciles para la evangelización y, a veces, nos parece predicar en el desierto. Pero hemos de hacer nuestras, en cada momento de la vida, las palabras de Pedro: “Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes” (Lc 5, 5).

La Programación pastoral para este curso 2018-2019 tiene como lema “Salid a los caminos en comunión” con el objetivo general de “Hacer de la Iglesia casa y escuela de comunión para la misión”, objetivo que se irá desarrollando a través de diversas líneas, medios y acciones. Con palabras del Papa Francisco quiero resaltar la importancia de la comunión para realizar la misión de la Iglesia: La intimidad de la Iglesia con Jesús es una intimidad itinerante, y la comunión esencialmente se configura como comunión misionera. Fiel al modelo del Maestro, es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin de­moras, sin asco y sin miedo. La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, no puede excluir a nadie” (Exh. Ap. Evangelii Gaudium n. 23).

Por ello, animo de corazón a toda la Iglesia diocesana a tomar en serio la Programación pastoral: a los presbíteros, consejos de pastoral de las parroquias, catequistas, maestros de Religión católica, miembros de los grupos de Cáritas, de liturgia, etc., a todos los cristianos sin excepción. Hagamos todo lo que esté en nuestras manos para lograr los objetivos propuestos en la Programación sin olvidar que la fuerza viene de Dios. Sin Él no podemos nada. Y, por supuesto, también seguiremos desarrollando nuestro trabajo ordinario en las parroquias, arciprestazgos, unidades de atención pastoral, comunidades, delegaciones, movimientos y asociaciones.

Por último, quiero hacer una referencia dolorosa a la situación de la Iglesia. Formamos parte de la Iglesia universal que está viviendo momentos difíciles a causa de los abusos a menores por parte de algunos miembros de la jerarquía, que no fueron atajados a tiempo y en la forma debida. Tenemos que pedir perdón a las víctimas por el sufrimiento que se les ha infligido, incluso haciéndoles creer que eran ellos los culpables. Y tenemos que poner en nuestras comunidades eclesiales los medios necesarios para que estos actos no se vuelvan a repetir. Las heridas dejadas en las víctimas perduran de por vida y son difíciles de superar.

Recemos para que estas acciones, que tanto daño han causado a las víctimas y a la propia Iglesia, desaparezcan de la familia de los hijos de Dios. No hay nada más contrario al amor de Dios y a los demás que el abuso a los menores.

Ponemos el nuevo curso en manos de nuestra Madre, la Virgen María, Madre de la Iglesia evangelizadora, Estrella de la evangelización. Ella nos invita a ponernos en marcha siendo audaces y creativos, con actitud de servicio, y para caminar juntos saliendo al encuentro del otro, en medio de esta sociedad que peregrina en Soria.



† Abilio Martínez Varea
Obispo de Osma-Soria