Diócesis de Osma-Soria

Carta del Obispo

Salid a los caminos y haced discípulos

Septiembre de 2019

Queridos diocesanos:

Al comenzar el nuevo Curso pastoral 2019-2020, recibid mi saludo y mi invitación a que caminemos juntos como Iglesia que peregrina en Osma-Soria. Con el Papa Francisco quiero afirmar que “lo importante es no caminar solos sino contar siempre con los hermanos y especialmente con la guía de los Obispos, en un sabio y realista discernimiento pastoral” (EG 33). Por ello, con estas líneas, quiero presentar la Programación diocesana pastoral que es de todos y para todos.

Nuestro Programa diocesano de pastoral intenta evangelizar, es decir, seguir anunciando a Jesucristo como verdadera felicidad para las personas y esperanza para la sociedad. Éste es el gozo y la tarea de la Iglesia. Del mismo Jesucristo hemos recibido la misión gozosa de anunciar el Evangelio de forma incansable: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28, 19-20).

La Iglesia se hace eco constante de este encargo porque sabe que forma parte de su misión. Es más: “Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (EN 14). Ningún fiel cristiano debe sentirse ajeno a esta tarea evangelizadora. Todos y cada uno de los miembros de esta Diócesis de Osma-Soria estamos llamados a ser agentes de pastoral. Como dice el Papa Francisco, “cada uno de los bautizados, cualquiera que sea su función en la Iglesia y el grado de ilustración de su fe, es un agente evangelizador… La nueva evangelización debe implicar un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados” (EG 120). Y la evangelización se realiza a través del anuncio, del testimonio de las obras, de la oración y de los sacramentos.

Tenemos por delante el segundo año del Plan diocesano de pastoral que fue programado para los años 2018-2022 y que será dedicado, aunque no exclusivamente, a la renovación de la Iniciación Cristiana. El lema elegido para este curso es “Salid a los caminos y haced discípulos”, que entronca con dicho Plan diocesano invitándonos a vivir una Iglesia en salida. Un lema que, a su vez, nos lanza a continuar realizando de forma renovada una de las principales tareas eclesiales: suscitar el encuentro con Cristo y ayudar a ser cristianos a quienes se acercan a la fe: “La Iglesia no ha dejado nunca de cumplir la misión que Cristo le ha encomendado, anunciando a los hombres la salvación, incorporándolos a la participación de la vida trinitaria en la comunidad que nace de ella, y enseñándoles a vivir según el Evangelio. En este sentido la Iniciación Cristiana es la expresión más significativa de la misión de la Iglesia y, como se ha indicado ya, constituye la realización de su función maternal, al engendrar a la vida a los hijos de Dios” (La Iniciación Cristiana. Reflexiones y Orientaciones de la CEE, 13).

En este cambio de época, la Iniciación Cristiana se enfrenta a nuevos retos que hemos de afrontar con ardor evangelizador. Ya en el Sínodo diocesano (cfr. Constituciones Sinodales 118-123) se constataba la necesidad de hacer un nuevo planteamiento de los procesos de Iniciación Cristiana y potenciar una pastoral que favoreciera una auténtica iniciación sin olvidar ninguno de sus aspectos esenciales. Podemos pensar que “engendrar y modelar en la fe a las nuevas generaciones puede resultar difícil pero no imposible, porque no sólo es tarea nuestra… Es la acción del Espíritu Santo en el corazón de cada persona la que hace germinar la fe” (Custodiar, alimentar y promover la memoria de Jesucristo, CEE, 7.)

Pongo a los pies de la Virgen este Plan así como todos los proyectos y programas de las parroquias y organismos diocesanos. Ella reunió a los discípulos para orar con ellos e invocar la venida del Espíritu Santo. Que siga haciendo los buenos oficios de Madre en nuestra Iglesia diocesana para que también nosotros nos transformemos en testigos y evangelizadores de su Hijo Resucitado.

Con mi afecto y bendición,



† Abilio Martínez Varea
Obispo de Osma-Soria