Diócesis de Osma-Soria

San Pedro Póveda

Nació en Linares (Jaén) el día 3 de diciembre de 1874. Allí recibió el Bautismo en la Parroquia de Santa María una semana después, y la Confirmación el 5 de abril de 1875. Fue el mayor de seis hermanos, hijos del matrimonio compuesto por don José y doña María Linarejos. Su padre era químico en una Sociedad minera y concejal del Ayuntamiento.

Desde muy niño sintió atracción por el sacerdocio y, apenas cumplidos los diez años, manifestó su deseo de estudiar en el Seminario de Jaén. Tras prolongada insistencia, lo consiguió al terminar el segundo curso de Bachillerato, a condición de que hiciera a la vez los estudios eclesiásticos y los civiles. En 1893 obtuvo el título de Bachiller. En esos años aprendió a mirar con caridad a los pobres de los suburbios y a los numerosos emigrantes que trabajaban en las minas.

Por dificultades económicas de la familia, a causa de la enfermedad del padre, en 1894 se trasladó al Seminario de Guadix (Granada), donde le fue concedida una beca por el Obispo de esta Diócesis, el Siervo de Dios Maximiano Fernández del Rincón. Allí terminó sus estudios y el 17 de abril de 1897, sábado santo, fue ordenado sacerdote en la capilla del Obispado, donde celebró su primera Misa solemne el día 21.

San Pedro Póveda

El comienzo de su vida sacerdotal estuvo plenamente dedicado al servicio de la Diócesis. Fue Vicesecretario del Obispo y Secretario del Gobierno Eclesiástico, Profesor y Director espiritual del Seminario.

En 1906 fue nombrado canónigo de la Basílica de Santa María de Covadonga (Asturias), donde permaneció siete años. En Covadonga, "mirando a la Santina", descubrió la llamada que en adelante daría sentido a su vida: la importancia de la función social de la educación y de que los maestros estuvieran bien preparados profesionalmente, vivieran su fe de modo coherente y responsable, fueran solidarios y supieran cooperar. Tuvo la audacia de proponer un amplio plan de formación y coordinación del profesorado católico y, dispuesto siempre a "comenzar haciendo", desde 1911 fundó Academias para estudiantes de Magisterio, Centros Pegagógicos y Revistas, germen de la Institución Teresiana.

Para impulsar mejor estas fundaciones, que agrupaban a personas dedicadas a evangelizar en el mundo de la educación y de la cultura, en 1913 se trasladó a Jaén, donde fue canónigo de la Catedral, se hizo Maestro y trabajó como profesor del Seminario y de las Escuelas Normales. Allí conoció a la Sierva de Dios María Josefa Segovia, su principal colaboradora, y después primera Directora General de la Institución Teresiana.

En 1921 fue nombrado capellán real, lo que le obligó a residir en Madrid. Allí recibió otras comisiones, como ser Vocal de la Junta Central contra el Analfabetismo, y se dedicó también a consolidar la Institucion Teresiana, que obtuvo aprobación pontificia en 1924 como "Pía Unión" (Asociación de Fieles).

En nuestra Diócesis fue Canónigo Arcipreste de la S. I. Catedral de Osma desde el año 1922 hasta su martirio.

El 27 de julio de 1936, cuando acababa de celebrar la Eucaristía, fue detenido en su casa de la calle de La Alameda de Madrid. No ocultó su identidad ante quienes fueron a buscarlo: "Soy sacerdote de Jesucristo". Unas horas después, al ser separado de su hermano, que le había acompañado, le dijo: "Serenidad, Carlos, se ve que el Señor, que me ha querido fundador, me quiere también mártir". A la mañana siguiente una profesora y una joven doctora de la Institución Teresiana encontraron su cadáver junto a la capilla del cementerio de La Almudena, con signos de haber recibido disparos de bala. Sobre su pecho aparecía, atravesado, el escapulario de la Virgen del Carmen. Tenía sesenta y un años de edad. Trasladaron su cadáver a la sacramental de San Lorenzo, donde recibió sepultura el día 29.

Fue beatificado por Juan Pablo II en Roma el día 10 de octubre de 1993 y canonizado por el mismo Papa en la Plaza de Colón, de Madrid, el 4 de mayo de 2003.