Diócesis de Osma-Soria

Osma en la Baja Edad Media y Moderna

Por razones de brevedad, hacemos una somera mención del Obispo Diego de Acebes: "Obispo de gran fe y observancia espiritual y no menor caminante. Tomó parte activa en los orígenes de la Orden de Predicadores fundada por Santo Domingo de Guzmán. Fue Legado pontificio del Papa Inocencio III para la predicación contra los albigenses en Francia".

Derruida la Catedral románica, comenzada a edificar por San Pedro de Osma y concluida por el Obispo Beltrán (1126-1140), por ser de proporciones reducidas el Obispo Juan Domínguez (1231-1241) comenzó las obras de la Catedral actual el año 1232 en el mismo solar, sobre un plano de planta gótica del tipo abacial cisterciense, de tres naves, crucero y capillas absidiales, destruidas en el siglo XVIII para hacer la girola de acceso a la Capilla de la Inmaculada, destinada para cuando fuera beatificado el Venerable Obispo Don Juan de Palafox y Mendoza.

La pureza de líneas de la planta gótica parece indicar que la mayor parte se llevó a cabo dentro de la centuria del XIII. Sin embargo, la estructura total de la fábrica tal como se ofrece en la actualidad no concluyó hasta finales del siglo XVIII. En el siglo XV el Obispo Pedro de Montoya (1554-1574) llevó a cabo grandes obras defensivas, benéficas, caritativas y de reforma espiritual: concluyó prácticamente las obras de la Catedral gótica, fundó el hospital de San Agustín para enfermos pobres y peregrinos, promulgó los Estatutos del Cabildo catedralicio para volver a la observancia fundacional del siglo XII, reconstruyó las murallas de la villa de El Burgo de Osma y construyó las antemurallas de los castillos de Osma y Ucero.

El Obispo Pedro de Acosta (1539-1563) completó las obras benéfico-sociales de sus antecesores con instituciones docentes encaminadas a la formación espiritual y cultural de los sacerdotes diocesanos fundando la Universidad de Santa Catalina en 1550, y Don Sebastián Pérez (1582-1593) erigió el Seminario Conciliar de Santo Domingo de Guzmán en cumplimiento de lo decretado por el Concilio de Trento y como expresión de su propósito de formar sacerdotes cultos y piadosos.

Los Obispos sucesores velaron con celo pastoral y paternal por el mantenimiento de las fundaciones de sus antecesores, mereciendo destacar, entre otros, Juan de Palafox y Mendoza, beatificado el 5 de junio de 2011 en la Catedral de El Burgo de Osma, en cumplimiento del Decreto del Papa Benedicto XVI de 27 de marzo de 2010.

Destacan, igualmente, Don Fray Sebastián de Arévalo y Torres (1682-1704) y Don Fray Joaquín de Eleta y Piedra (1786-1788). El primero construyó de nueva planta, extramuros de la Villa, el Hospital de San Agustín, y el segundo, contando con la ayuda económica del rey Carlos III (1759-1788) edificó el actual Seminario Diocesano y el Real Hospicio de San José (actual Residencia Provincial de San José), para enfermos pobres y niños huérfanos. Fr. Vicente Horcos San Martín, OSB (1853-1861) fundó el Boletín Oficial del Obispado de Osma.

Importante labor llevó a cabo el Obispo Don Pedro María Lagüera y Menezo (1861-1892), construyendo a sus expensas la Casa Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados el año 1886. Las Hermanitas de los Pobres llegaron a esta Casa en el mes de junio de aquel mismo año, pero fue el 8 de septiembre del año siguiente 1887, cuando inauguraron la Casa Asilo.

Durante el siglo XIX, difícil, revuelto, enfrentado y confuso, el Obispado de Osma hizo frente a situaciones enojosas y complicadas, como la invasión francesa durante la Guerra de la Independencia, el fenómeno de las desamortizaciones, la exclaustración y las Guerras carlistas.