Diócesis de Osma-Soria

¿Hubo Obispos arrianos en Osma?

Desde el año 414 los visigodos, constituidos en reino con capital en Tolosa (Francia), comenzaron a ocupar algunas regiones de España y Portugal. Pero al ser vencidos por el rey de los francos, Clodoveo, en la batalla de Vouille en el 507, se vieron obligados a trasladarse masivamente a la Península.

Las migraciones góticas a tierras de Hispania, escribe José Orlandis, dieron lugar a dos tipos de asentamiento: uno de carácter popular y otro de naturaleza aristocrático-militar. Su arrianismo radial explica la existencia durante el siglo VI de cementerios propios que confirman que la masa popular se concentró principalmente en la Provincia de Segovia y se extendió por la región colindante de Burgos, Soria, Guadalajara, Madrid, Valladolid, Cáceres y Palencia. "En las Diócesis a que correspondían las tierras altas y pobres de Soria y Guadalajara, y sobre todo en la de Osma y Sigüenza, fue muy elevado el porcentaje de Obispos de raza gótica" afirma el historiador José Orlandis en su "Historia de España".

La densidad poblacional visigoda en el ámbito geográfico de nuestra Diócesis y los nombres visigodos de varios Obispos, como Egila, Godescalco, Siberiano, Sonna y algunos otros, ha dado origen a la especulación de una hipótesis sobre la posible existencia de Obispos arrianos en la Sede episcopal de Osma. Ahora bien, la hipótesis carece de fundamento histórico y la duda ha quedado resuelta por los historiadores del Concilio III de Toledo del año 589: "En este Concilio, que es el de la conversión al catolicismo del rey Recaredo y de la reina Bada, de los magnates palatinos y del pueblo visigodo arriano, firmaron la abjuración ocho Obispos arrianos: Ugnas, de Barcelona; Maurila, de Valencia; Sunnila, de Viseo; Gardingo, de Tuy; Ubiligiselo, de Palencia; Bequila, de Lugo; Argiovito, de Oporto; y Froiselo, de Tortosa". Ninguno de ellos era, ni fue, ni había sido Obispo de Osma.