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CRONICA DEL DIA DEL VOLUNTARIADO EN CARITAS DIOCESANA El pasado día 26 de Noviembre, celebramos la II Jornada del Voluntariado en Cáritas Diocesana con el objetivo de encontrarnos, formarnos y compartir nuestras actividades en los distintos programas y actividades de Cáritas en nuestra diócesis. La nieve caída en distintos puntos de la provincia el día anterior restó participación en número pero no en ilusión y alegría por celebrar éste encuentro.
Ser voluntario es una experiencia que merece ser vivida y compartida, que contribuye al crecimiento y desarrollo de una cultura solidaria, eje básico del motor de cambio social que pretendemos, con la mirada siempre puesta en el bien común y especialmente en el de los más pobres. 
El voluntario es un potencial necesario en nuestra sociedad, en la Iglesia y sobre todo en Cáritas para sumar esfuerzos y actitudes positivas en los proyectos y programas que se están llevando a cabo. Sin el esfuerzo, la presencia, la responsabilidad y saber hacer de los voluntarios no podrían llevarse a cabo las tareas que venimos realizando en Cáritas a favor de transeúntes o personas sin techo, muchachos que participan en el Programa de Apoyo Escolar o en los Campamentos, emigrantes, mundo rural, personas necesitadas tanto en Soria como en el Tercer mundo...
La Jornada que coménzó las 10,30 de la mañana comenzó con la bienvenida a los asistentes y una oración. A continuación tuvimos una ponencia a cargo de D. Andrés Aganzo de los Servicios Generales de Cáritas Española, que con el título “Una mirada a la realidad social y el compromiso del voluntariado en Cáritas”, nos ayudó a profundizar en las diferencias Norte-Sur y los desequilibrios de la riqueza en nuestro mundo, las transformaciones económicas en nuestra sociedad con sus lógicas y la responsabilidad que corresponde al Estado y a la ciudadanía, el valor de las entidades de voluntariado y el compromiso de Cáritas en la realidad social invitándonos a promover actitudes positivas y valores frente a lo superfluo, la masificación, el utilitarismo y la exclusión.
A partir de la ponencia se trabajó en grupos para identificar los problemas más importantes de nuestra diócesis que demandan una respuesta así como las acciones y compromisos que deberíamos emprender para responder a los problemas identificados, poniendo en común a continuación lo trabajado en los grupos.
Terminado el trabajo de análisis y formación fuimos a compartir la abundante comida aportada por todos y la posterior fiesta de los “sesenta”, a los salones parroquiales de Ntra. Sra. Del Espino.
Como colofón de la Jornada celebramos la Eucaristía, fuente y cumbre de la caridad, en la Iglesia de San Juan de Rabanera. Fue presidida por nuestro obispo D. Vicente Jiménez que en su homilía nos alentó a seguir celebrando jornadas como ésta y a trabajar para transformar la realidad de la pobreza por otra que devuelva la dignidad a todas la personas, para ello nos invitaba, como un medio importante, a asumir y desarrollar la Campaña “Sin duda, sin deuda. Nuestro compromiso con los objetivos del Milenio nos lo exige”.
Damos las gracias a D. Andrés Aganzo por su buen hacer y animación, al Sr. Obispo por su presencia alentando nuestros trabajos y a todos los voluntarios que siguen haciendo del compromiso social y caritativo una manera de ser cristianos y un signo de que el Reino de Dios es como la levadura y el grano de mostaza. Elena Tutor
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